jueves, 27 de setiembre de 2007

Una divina obsesión

Es una obsesión que me ahoga, de día y de noche. No puedo apartarme de ella. Todo el tiempo está dándome vueltas por una u otra razón. La pienso y la imagino una y otra vez. Hago lo imposible por encontrarme con ella y hablar de lo que sea. El tema no interesa. Lo importante es verla y sentirla cerca. Ver la ternura con que mueve sus labios; admirar la belleza de sus finas manos, su sedosa cabellera, su rostro, su nariz, su cuello, su torso erguido….

Anoche volví a soñar con ella. Por alguna razón habíamos quedado solos en algún lugar y recuerdo que alcancé a robarle un beso. Al despertar, esa idea marcó mi día. ¡Cómo es la vida! La circunstancia se presentó propicia en un momento del día para hacer realidad aquél sueño. Quedamos juntos y solos, viendo un trabajo que había realizado para ella. Le encantó; sonrió. Intercambiamos muchas miradas, muchas palabras. Estuvimos uno al lado del otro viendo lo mismo. Pero aunque se me pasó por la cabeza la idea de aproximarme mucho más para tocarla con cualquier pretexto, ya sea el cuello, la mano, la cintura, el pelo o lo que fuera, no lo hice. No me atreví. Me preguntaba si ella sentiría lo mismo o serían puras fantasías mías. Estaba tan cerca y tan distante a la vez.

Me encanta su presencia, su cercanía, su aroma, su confidencia. Pero sufro mucho al no poder pasar aquella línea imaginaria que nos separa. No puedo. No me atrevo. Me siento como un bobo, corriendo de aquí para allá, donde me llama o donde me imagino que está. Me hace feliz el que tan solo me distinga, con un saludo, con una palabra, con un gesto. Creo que para ella soy un buen amigo, un amigo íntimo, si se quiere, mientras que para mi ella es mi sueño.

Lo peor es que empiezo a ser más que evidente. Parece que llevo un letrero en la frente proclamando mi admiración, mi ¿amor? por ella. Todo el mundo parece darse cuenta y muchos me preguntan por ella. Creo que es notorio…y no está bien. Tengo que hacer un esfuerzo por sacarla de mi mente y mi corazón. Esto no es bueno para mi y tampoco sería para ella, en ningún sentido. ¿Pero cómo se hace para arrancar del pecho un amor platónico?
¿Callando?, ¿silenciando?, ¿evitando…? ¡Qué difícil se me hace el solo imaginarlo!
Sin embargo creo que debo tratar, por mi paz, salud mental y emocional.
¿Podré?

1 comentario:

Unknown dijo...

Bueno es algo similar a lo que me ha susedido a mi porque me enamore de alguien sin ser correspondida pero en si siento que una tiene que desear y hacerlo el recordar sin dolor a esa persona que una a podido amar o no se como se llama pero el asunto es que aprendamos de esa situacion a amarnos a nosotros mismos para estar listos para que nos amen y tener asi una relacion sana