Me conformo con aquello que buenamente puedes darme. No pido ni exijo nada, ya no. Ni en sueños espero nada. Es verdad que duele la indiferencia, pero tengo que resignarme. El amor no puede ser de un solo lado…tienen que haber dos, o no funciona. Por eso ya no te sigo, ya no te espero…Sólo te veo de lejos y cuando me ves pretendo indiferencia. Ya no corro tras de ti; para qué, si tu nunca vienes a mi, ni por casualidad. Y está bien. No te reprocho nada. Tienes derecho a mirar adelante, a volar alto, a hacer tu camino. No tendrías por qué fijarte en mí, ni mucho menos perder el sueño por algo que ni imaginas, que no es, no fue, ni será. Estás en otra dimensión. No tienes por qué detenerte en estas sombras que ni si quiera percibes.
Por eso me he resignado. Me basta con saberte feliz. Ojala lo seas…Y aunque no lo sepas, si algún día libremente llegas a fijar en mí. y me llegas a querer, aunque sea un poquito…¡me basta!
jueves, 13 de diciembre de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario